
Estreno sección en mi bloc personal: Opinión personal.
Siempre en tono amable pero siempre fruto de un riguroso examen para conocer la verdad.
Irán siempre acompañados de la misma imagen con la que los publicaré en mi cuenta de Face. Así será más fácil identificarlos.
Espero que sea una herramienta para que las palabras sirvan a una auténtica comunicación.
LA UNIDAD EN LA VERDAD
MONSEÑOR LEFEBVRE
Marcel-François Lefebvre; Tourcoing, 1905 - Martigny, 1991. Fue un arzobispo francés apartado de las doctrinas oficiales del la Iglesia Católica. Fundador de la Hermandad Sacerdotal San Pío X. Fue suspendido y definitivamente excomulgado en 1988 por haber consagrado obispos sin licencia papal.
Marcel Lefebvre cursó estudios superiores de Teología en la Universidad Georgiana de Roma y fue ordenado sacerdote en 1929, para incorporarse a continuación a la congregación misionera de los Padres del Espíritu Santo, que le envió en misiones pastorales a Gabón.
Hombre de acreditada talla intelectual y talante enérgico y decidido., realizó una brillante labor misionera en territorio africano, por lo que en 1947 fue consagrado obispo y designado vicario apostólico de Dakar (Senegal).
Un año después, monseñor Lefebvre fue nombrado delegado apostólico para el África Francófona, para acabar ascendiendo a la dignidad de arzobispo de Dakar en 1958, cargo en el que se mantuvo hasta 1962. En este año renunció a su dignidad arzobispal y, en calidad de simple obispo titular, fue elegido Superior General de su congregación.
A raíz de la apertura del Concilio Vaticano II convocado por el papa Juan XXIII, Marcel Lefebvre comenzó a mostrar su firme desacuerdo respecto a los nuevos derroteros de modernización que parecía dispuesta a seguir la Iglesia Católica.
Se mostró partidario de la defensa a ultranza de la vieja ortodoxia, ideario que le impulsó, en plena discusión de los postulados conciliares, a fundar el Caetus internationalis patrum, donde pronto contó con la adhesión de cuatrocientos cincuenta obispos procedentes de todos los puntos del planeta.
Empecinado en negar la validez de los dieciséis acuerdos definitivos aprobados por los padres conciliares al término del Concilio Vaticano II (que, bajo el impulso del nuevo pontífice Pablo VI, había tomado rumbos aún más progresistas que los que le imprimiera originariamente el desaparecido Juan XXIII), Marcel Lefebvre dimitió también del generalato de su congregación en 1968 para fundar, un año después, la Hermandad Sacerdotal San Pío X. En el seminario de la Hermandad -con sede en la localidad helvética de Ecône empezó a ordenar sacerdotes a pesar de la inmediata desautorización decretada al respecto por el episcopado francés.
A pesar de ser un testimonio largo, añado un vídeo titulado "La gran herida" de Mons. Vitud Huonder. A mi juicio, el mejor documento de las razones que conducen a la situación actual por parte de la FSSPX.Se acerca el día uno de Julio, -con posible ordenación episcopal- y muy probable censura eclesiástica. Algunos habréis notado el "silencio" en Facebook. Voy a ser sincero. He ingresado en la residencia sacerdotal y ahora mi alma desea silencio y paz. No el ruido de las redes. Ahí -a menudo- todos opinan de cosas que no conocen o no les afecta. Y éste no es mi caso. Mantendré la cuenta de Facebook (en unos días la reactivo) pero será únicamente para "rebotar" opiniones, o fotografías que pueda controlar desde mi web. Además con I.A hay que ser prudentes. Hay otro dato. En mi caso no es menor. Mi opinión es que las ordenaciones no implican cisma. Pero también he afirmado que debo respeto y obediencia al Papa. Ruego por él, para que Dios le ilumine en su decisión. Sigo pensando que yo (y muchos) comprendemos lo difícil que debe ser heredar un pontificado como el de Francisco. En cualquier caso, Jesús lleva su Iglesia. Le pertenece a Él y a nadie más decidir qué es lo mejor en cada momento. Y es también al Papa -como vicario de Cristo- quien tiene encomendado el gobierno en la Iglesia.

Así que -a partir del día uno- un servidor no volverá a hablar de este tema. En conciencia pienso lo que pienso y eso es fuero interno que únicamente pertenece a Dios. No he recibido ninguna censura respecto a mi actividad en redes. Es un comentario absolutamente libre que trae una novedad: quien quiera seguirme podrá hacerlo libremente aquí en Joanmp.net. En cualquier caso, de vez en cuando, reboto cosas en Face o Instagram.
Con afecto. Joan Martínez Porcell